Söğüt / Lugares para visitar / IV
Kuyulu Mescit, la mezquita del pozo
Otomano temprano · Centro del pueblo

Un pequeño lugar de culto en el centro de Söğüt. Toma su nombre del pozo que hay en el suelo de la sala de oración: el pozo no está junto al edificio, sino dentro de él.
¿Mescit o mezquita?
Un mescit es un edificio de barrio de escala menor que una mezquita, levantado para el rezo diario. En asentamientos del periodo fundacional como Söğüt, estas construcciones pequeñas dicen más de la vida cotidiana que las grandes mezquitas: donde había un mescit, había un barrio.
Este edificio, sin embargo, tiene un mimbar de madera tallada y, según las fuentes, además de los cinco rezos diarios se celebran aquí la oración del viernes y la del tarawih. El imán que sirve aquí desde hace años subraya no obstante que el edificio es un mescit y no una mezquita.
El pozo interior
El pozo estuvo perdido durante siglos. Se encontró por casualidad durante la restauración realizada por la Dirección Regional de Fundaciones de Bursa en 2011. Tras las obras, el mescit se reabrió a las visitas con la oración del viernes del 29 de julio de 2011.
El número de visitantes aumentó tras el hallazgo. Un edificio poco frecuentado pasó a ser buscado en cuanto se contó su historia.
El problema de la datación
Se dice que el edificio se levantó antes de 1280; la placa junto a la puerta reza igualmente «Fecha de construcción: antes de 1281». Pero no se conserva ningún registro detallado.
Según Taner Bilgin, historiador de la Universidad Şeyh Edebali, la razón es sencilla: la historiografía otomana no empieza hasta después de 1300, de modo que no cabe dar una fecha exacta para nada anterior. La misma explicación señala que los historiadores del arte apuntan a varias iglesias en la zona y consideran que el emplazamiento del mescit pudo ser antes un ayazma, un manantial sagrado.
Así pues, la etiqueta «la primera obra otomana», tan repetida, se apoya en la tradición y no en documentos. Como en los demás edificios del periodo fundacional de este sitio, tampoco aquí hay certeza.
El relato del pozo
La historia que se cuenta con el edificio es esta — es tradición, no documento:
Ertuğrul Gazi llega a la zona con cuatrocientas tiendas. Los no musulmanes asentados no lo ven con buenos ojos y envenenan el arroyo del que la comunidad saca el agua, lo bastante para dejar a la gente débil y enferma. Ertuğrul Gazi busca remedio y no lo encuentra. Un día se queda dormido después del rezo y sueña que los árboles junto al mescit echan brotes. Al despertar manda cavar un pozo en ese punto y al cabo de tres días encuentra agua.
Lo esencial del relato viene después: no dice a nadie que ha encontrado agua. Durante tres días la bebe él mismo y otros tres se la da a su caballo. Solo cuando está seguro de que no está envenenada abre el agua tanto a musulmanes como a no musulmanes. Quienes cuentan la historia ven en ello un ejemplo temprano de la justicia otomana.
Según la misma tradición, hacer el mescit para cuarenta personas y situarlo en el barrio griego fueron decisiones deliberadas. El nombre propio del edificio es Mescit de Ertuğrul Gazi; «Kuyulu Mescit» —el mescit del pozo— es el nombre que se impuso en el uso popular.
Reparaciones
El edificio sufrió grandes daños durante la ocupación griega. Se dice que las reparaciones hechas entre 1402 y 1902 no respetaron la fábrica antigua, mientras que bajo Abdülhamid II se llevó a cabo una restauración fiel al original. Como en el mausoleo, buena parte de lo que hoy se ve es obra de finales del siglo XIX.
Hoy
El mescit está abierto al culto; aquí se celebran los cinco rezos diarios, el del viernes y el del tarawih. Pervive además otra costumbre: cada centésimo viernes se ofrece una comida comunitaria, heredera de la vieja tradición del toy.
Fuente
Los datos sobre el pozo, la tradición y las reparaciones de esta página proceden de: Osmanlı'nın ilk mescidi ve hikayesi: Kuyulu Mescit — Yeni Asya, 3 de julio de 2017 (AA). El texto está redactado con nuestras propias palabras.
Galería





Otras paradas